El Mustang GT es ahora más jefe que nunca: 440 CV, una transmisión reforzada, suspensión ajustable, menos kilos y mucha más mala baba hacen del redivivo Boss 302 una bestia tal que, según Ford, hasta elBMW M3 debería tenerle miedo.
Y cuando un fabricante se atreve a decir cosas como esta en sus notas de prensa, es porque ya ha puesto a los dos frente al crono.











Autos