"Es el R8 de Renault" posiblemente sea el comentario más recurrente cuando se habla del DeZir; nosotros, personalmente, preferiríamos oír que se trata de la primera piedra en la reconstrucción de Alpine.
Por suerte o por desgracia (más por lo segundo, creemos), no vemos a Carlos Ghosn jugándose las habichuelas para alegrarnos el día a los cuatro perdidos de la vida que escribimos en los blogs, así que el próximo Salón de París deberemos tomarnos la cosa con calma y ver el nuevo Renault DeZir como lo que es: un modelo conceptual con el que Laurens van den Acker quiere enseñarnos el estilo que imprimirá en sus próximas creaciones para el fabricante francés.